La comunidad portuguesa va a copar esta clásica esquina porteña con más de 30 puestos donde vamos a descubrir qué gusto, textura y color tiene el bacalhau, las bifanas a moda do minho y otros platos típicos del país luso. Además, las danzas autóctonas se van a hacer presentes para que la tarde tome ritmo en manos de los ranchos folklóricos.