En Olivos, Alberto Fernández, junto con Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta, anunció que la cuarentena a partir del 18 de julio se flexibiliza: “Entre el 18 de julio y el 2 de agosto vamos a tratar de ir volviendo a la vida habitual en forma escalonada”. Pero resaltó en varias oportunidades que el país está lejos de ganar la batalla y que en cualquier momento se puede disponer una marcha atrás.

“Yo creo que en estos 14 días a pesar de los números que vamos a revisar y ustedes ya conocen, donde se observa un incremento de contagios y fallecidos, aun así seguimos estando en términos comparativos en una situación buena para no pecar de optimistas”, comentó el Presidente.

 

“En este tiempo buscamos que ningún argentino se quede sin atención y eso lo hemos logrado. Es muy importante eso”, dijo el jefe de Estado en otra parte de su alocución.

“Estamos muy lejos de pensar que la situación está superada. Necesitamos tener presente que el riesgo está latente”, agregó y expresó: “El 91% de los casos de los últimos días ocurre en el AMBA, pero esto demuestra que el tránsito hace que circule el virus y que las posibilidades de contagio sean en cualquier lugar del país”.

Luego, tomó la palabra el jefe de Gobierno porteño, quien confirmó la reapertura de los comercios barriales, muchos no esenciales como peluquerías y estudios jurídicos. Además dijo que vuelve la actividad al aire libre y los paseos recreativos de los chicos. Las clases presenciales por el momento no regresarán.