Esta vez con la participación estelar de M.A.R.T.A., el robot que desafía a reconocer la nueva Coca-Cola sin azúcar.

El stand se armó como un miniestadio en el que M.A.R.T.A. ejerció su rol de jueza, mientras promoactores repartían Coca-Cola recreando el acting de los vendedores de cancha, y periódicas sueltas de papelitos creaban un clima acorde.

