Mi reconocimiento a los hombres y las mujeres de la ciencia de su país por el logro alcanzado. Estoy convencido, y así lo hemos expresado ante el G20, de que la lucha contra la pandemia debe regirse por el principio de solidaridad y que los Estados deben garantizar el acceso equitativo y no discriminatorio a su tratamiento médico y eventual vacuna.


Por eso hemos remarcado que el desarrollo de la misma no debe ser una carrera sino un trabajo conjunto entre las naciones del mundo, porque el virus no ha golpeado a un país sino a la humanidad. Nuestras prioridades deben ser siempre la salud y la vida.

