La dirección del comercial estuvo a cargo de Martin Carranza y la producción Ejecutiva de Juan Nicolas Broens y Damian Beker. Cliente, agencia y productora trabajaron conjuntamente para contar esta historia de amor, donde los dos personajes transitan el tiempo, a través sus distintas etapas de vida desde primer grado hasta su luna de miel. En la pieza se destaca el trabajo en la búsqueda del casting, logrando similitud en ambos personajes en las distintas etapas del relato.