Cuando llegan las bestias hambrientas del colegio, el mediodía se convierte en una película de terror.
Pero en menos de lo que muerde un zombi y utilizando la sabiduría milenaria y millennial, Mamá Lucchetti pone una milanga de soja entre dos panes y los revive al ritmo de un sándwich de milanesa de soja completo.


