Hay muchos que están esperando que cuente lo del primer festival Argentino. Corría el 1998, voy a una fiesta Argentina en Miami. Era en un hotel del centro. Deprimente como todo los eventos que hacían mis compatriotas en la ciudad. Unos quesitos y un poco de vino de alguna marca que estaba en promoción. Nada más. Música depre de tango de fondo. Así era todo lo organizado por cultura del consulado.


El tango nunca me gustó, me parecía una música que deprime. Por eso desde chico me gustaba el Rock. Siempre fue rockero. Mi viejo le fascinaba Frank Sinatra. Cuando vino a Argentina casi vende a mi vieja para ir a verlo. Y fue, no se lo iba a perder.
En el 83 y 84 trabajé para Marlboro en el carnaval de la calle 8, y en el 85 me fui con Winston que me pago más. Con ellos pude ir y conocer cómo se hacían distintos festivales en todo el país.
Volviendo a la fiesta Argentina que habían hecho en el centro, estaba una señora que era la secretaria de cultura del consulado y el cónsul. En un momento me acerqué y les dije. “Para cuando un festival Argentino?”.
Me miran y me dice el cónsul, “Kogan usted realiza eventos, porque usted no hace uno”. Le dije, “ Y cuento con el apoyo del consulado?”, “ Claro que si me dijo él y la señora de cultura”. Seguimos conversando de otras cosas y me fui.
En mi vida he hecho locuras. Quizás necesite cinco libros para contarlas, pero esta de hacer un festival Argentino era una locura en serio. No creo que pudiera conseguir patrocinadores de los grandes, ya que en esa época no había tantos argentinos en Miami y no formaban grupos.
Al día siguiente fui al Bayfront Park y cometí mi milésima locura, lo rente para hacer el primer festival Argentino en Miami. Hacer un festival para una comunidad desunida era todo un reto.
Puse un anuncio en el Miami Herald, una página entera (para locuras estaba hecho yo). “ 28 de Abril primer festival Argentino en Miami, Bayfront Park. Para patrocinadores y stand llame al xxxx.
Yo tenía y sigo teniendo un gran amigo americano que ama la cultura latina, Tim, y como el trabajo en festivales cerrados, le pedí asesoramiento. En esos días me dispuse a tomar el festival en serio y tratar de vender patrocinadores y stanes. Nada. Ningún argentino quiso colaborar.
Un día me llama Bárbara, una señora que sigue siendo mi amiga. Me dice “La cerveza Quilmes quiere participar del evento, cuánto costaría presentarlo”. Se me paralizó el corazón.
Yo tenía bien preparado la presentación de ventas de patrocinadores y le dije”, “Donde la puedo ver?”. Me dijo cuánto cuesta presentarlo. Le dije que 50.000 dólares. Me dijo, “Bueno déjame ver”. Mi corazón estaba a mil. Quilmes en Miami presentando el festival Argentinos waooo !! Eso es noticia en Argentina.
Mientras tanto yo tenía que conseguir artistas y de música Argentina ya no sabía nada y digo nada, porque estaba bien alejado de todo lo Argentino. Hice innumerables llamadas a muchos managers en Buenos Aires y pedían una locura por venir. Pasajes, hotel, gastos diarios y su cachet. La estaba viendo difícil.
En una llamada me topo con un muchacho de nombre Matias, que junto con Maria su socia se la rebuscaban vendiendo artistas poco conocidos, como los Rancheros o Man ray.
Pero ellos tenían la mejor onda conmigo y por un dinero que me pidieron me aseguraban que podían traer varios y buenos grupos al festival. Cerré el trato con ellos, hasta hoy siguen siendo mis amigos.
A los pocos días de empezar a darle forma al festival me llama Bárbara. Me dice, “ estas sentado?”, siii contame yo estaba loco esperando la respuesta de ella por Quilmes.
“Enrique, te aprobaron los 50.000 dólares de Quilmes!”. Yo pegue un grito que se escuchó en todo mi edificio. Vivía en el Four Ambassador en Brickell. Con asegurar el sponsor presentador, lo demás viene solo.
Me puse a trabajar asegurando patrocinios del Miami Herald, radios y tv, que fue Univision. Todo estaba encaminado. Menos los stanes y un periodiquito Argentino que no quiso ni publicar ni ayudar. Así son mis compatriotas. Y es para otro capítulo de mi libro.
Tuve que sacar mi propio periódico, Conexión Argentina, para llegarles a los argentinos que no estaban al tono de los medios hispanos. En el 92, Aerolíneas me dio la cuenta de publicidad e hice un estudio de los medios que les gustaban a los jóvenes Argentinos. Y eran en su mayoría en inglés. Ningún joven Argentino escuchaba Salsa, Merengue o Cumbia. Todo era Rock y en radios americanas, que por supuesto anuncie el festival.
La historia es larga antes de llegar a realizar el primer festival, por lo que la voy a plasmar en mi libro, pero en Miami había un sociedad tétrica Argentina, que hacia un evento patriótico anual, para gente que promediaba los 60 años, y que no son los que van a festivales.
Se me ocurrió llamar, y lo hice de cortesía, al vicepresidente de ese grupo, y me dijo que yo no soy nadie para hacer un festival Argentino. Bueno dije. Este tipo que tenía una agencia de viajes en el centro, parece que nunca siguió mi trayectoria. Le dije gracias y corte.
Mientras Maria y Matias tenían ya preparados los grupos, mientras contaba con el presupuesto de Quilmes y otros muy pequeños patrocinadores más, yo me empeñaba en darle promoción al evento.
Le mande los boletos a Maria, Matias y todos los grupos, y había arreglado con el hotel Clifton de la Playa un canje. Edward del Clifton, un fenómeno, sigue siendo mi amigo.
Los grupos eran: Los Pericos, Ratones Paranoicos, Memphis, Los Twist, Rancheros, Man Ray, Ricky Maravilla, Nestor Fabian y Violeta Rivas y otros cantantes que no me acuerdo. Yo ni sabía quiénes eran, pero según Matias eran buenos grupos. Yo confiaba en el ciegamente.
Yo estaba usando todos mis ahorros y volviendo loco a Manny del Continental Bank con sobregiros. Él siempre me ayudó. Y las historias que tengo ahí hasta podrían dar para otro capítulo. Yo calculaba sobre la base de una cantidad de gente que pagaba la entrada más lo de Quilmes y las ventas de cerveza.
El tipo de Quilmes me tenía que hacer el cheque de 50.000 dólares, como quedamos, antes del evento, pero este Alemán que presidía Quilmes me llama el miércoles de la semana del festival y me dijo que no me va a dar 50.000 si no 30.000 dólares porque le habían dicho que no iba a ir nadie. HDP !!
Ese tétrico grupo Argentino y los periódicos que manejaban se me pusieron en contra. Porque? No lo sé hasta hoy. Muy probable de envidia porque ellos nunca pudieron hacer un festival. Yo sabía que los miembros estaban organizando parrilladas en sus casas invitando a mucha gente para boicotear el festival, De envidia e HDP nada más. Del consulado nada, la prometida ayuda de ellos era puro cuento.
Con toda la bronca del mundo voy a buscar el cheque de 30.000, a sabiendas que tenía que pagar unos 70.000 adelantado. O más.
Otro problema era que no conseguía nadie que ponga un puesto de chorizos algo típico Argentino. Alfajores Havanna estaban en Miami y lea trate de vender algo. Le tuve que dar gratis el stand. La rata que llevo las cajas puso de adorno las mismas cajas colgadas. No gasto un centavo. Y vendió todo.
Lo mismo con la pastelería que tenía un local en Flagler y la 37 y solo me dijo de gratis. Los chorizos, pude convencer al querido lito Quiroga que estaba perdiendo su local en un restaurante de la Coral Way.
El viernes anterior el Bayfront Park me pide 30.000 dólares por adelantado. De donde los saco ?. Y lo querían en un cashier check, si no, no hay festival. Yo estaba para el infarto. Llame a un par de amigos millonarios para ver si me pueden prestar sobre mi apartamento, y todos se negaron. Ahí me di cuenta que no tenía amigos, no contaba con nadie.
Fui al banco, pero ya tenía 10.000 dólares de sobregiro y Manny me dijo que era imposible. Jure y jure que se los iba a pagar, pero no se podía.
Subí a ver al presidente. Y esa es otra historia. El tipo uno de los Cubanos más ricos de Miami me conocía bien, judío como yo, una vez me llevó en su avión privado para Ft Myers para que vea sus concesionarios de autos allá, y en el avión me dijo: “Tienes vía libre con mi hija, que sé que le gustas”. Y eso es otro tema largo, que lo contare en mi libro.
Llego a la oficina ejecutiva y pedí por favor de hablar con él Presidente. Me atendió. Le rogué que me pague unos 40.000 dólares de sobregiro y me dijo que whisky había bebido. Le dije que si no podía cubrir vendía mi apartamento del Four Ambassador. Me dijo que si estaba loco o que. Le implore y le pedí por favor. Me dijo que lo tiene que pensar. Pensar, era viernes a las 4 y a las 5 tenía que estar en el bayfront con un cashier check de 30.000 dólares.
Baje y le dije a Manny que había convencido al presidente de hacer un cashier de 30.000 dólares dólares y que él y otra persona del banco estarían como cajeros del festival y los primeros 40.000 eran de ellos. Me dijo “estas seguro” que te dijo eso. Siii le dije. Mentí, pero no me quedaba otra. Manny mando a hacer el cashier check de 30.000 y fui corriendo al Bayfront park para que no me cancelen el evento. Ya tenía todo listo.
Raul con sus limosinas iba a buscar a los grupos al aeropuerto y los llevaba al Clifton, menos a Juance de los Ratones que quería el hotel Seville, que me dio un par de habitaciones de canje. Ahí puse también a Nestor Fabian y Violeta Rivas que venían a cantar tangos.
El sábado anterior me llama el cónsul. “Kogan están aquí el embajador y el secretario de turismo y estamos muy preocupados. Puede pasar por mi casa?”. Y ahí me dirigí. El consulado no solo no ayudó en nada y en ningún festival, si no que además exigían boletos VIP gratis. Si VIP. Tuve que armar una tienda VIP atrás del escenario para los chantas que venían a tomar, comer y entrar gratis de parte del consulado.
Entro al apartamento del cónsul, y ahí estaban el embajador y el secretario de turismo, que luego terminaron siendo mis amigos. “Kogan no va nadie mañana y usted sigue anunciando”, así me recibió el cónsul. Con cara de pocos amigos. Me dijo que lo de mañana era una vergüenza para la comunidad.
El embajador, un rengo simpático y el secretario de turismo, le dijeron al cónsul que espere a ver qué pasa mañana. El dijo “Pero todo el mundo que conozco no le interesa ir”. Y yo le dije, “quizás los que van son los que usted no conoce”. El embajador vio que todo estaba muy tenso y dijo, “Enrique (Me llamaba por mi primer nombre”, manda a alguien a buscarnos mañana que nosotros vamos a ir a apoyarte”. Ok dije, tipo 6, lo mando a Raul que los busque aquí.
Llegó el Dia D. No era el desembarco en Normandía, era el primer festival Argentino en Miami.
Desde las 6 AM estábamos ahí. Maria, Matias y todo el grupo de trabajo. Quilmes vino con un batallón de gente y banderas que de decoraban todo el evento. Todo se iba preparando bien. Tim vino de Chicago a darme una mano. El día estaba hermoso, la gente venía a preparar sus stanes y estaba casi todo listo.
Había puesto una página en el Miami Herald que tuve la suerte que entro en página 3, cosa que abría el periódico y ahí estaba. “Hoy Quilmes presenta el primer Festival Argentino en Miami”. El anuncio era hermoso. Toda la página con un collage de una pareja bailando el tango y con todos los grupos. Rock, Pop, Tango, Folklore, parrilla, empanadas, dulce de leche, alfajores Havanna. Todo estaba en ese anuncio. Toda mi pasión la rubrique ahí.
Eran las 11.30 y yo estaba por atrás viendo como arman el sonido y ya preparados para las 12, la hora de apertura, cuando me entra un llamado. No sé quién era. Yo tenía un celular Motorola de esa época. Me acuerdo del teléfono por el llamado. Hola si, atiendo. Del otro lado “Pelotudo decile a Lito Quiroga que se va a meter los chorizos por el orto, porque no va nadie”, y me corto. La depresión que me agarró en ese momento fue grande. Como puede haber gente tan envidiosa y mala. Pero así lo era.
Me senté como casi muerto luego del llamado y al segundo viene Xavier, un amigo español que me ayudo en ese festival. Me dice “Enrique esta Maria a los gritos desde la puerta de entrada”, pero que pasa dije. No se dijo él. Vamos caminando hacia la puerta. Yo estaba como si hubiera perdido al amor de mi vida (Esa es para otro capítulo), y veo corriendo a María hacia mí, muy emocionada.
“Que pasa le dije”, veni, veni, mira y corriendo con ella y Xavier llego a la puerta y había una cola de unas 700 personas con banderas Argentinas, bombos, con camisetas de los equipos de futbol, no lo podía creer. Todos gritando el clásico” Vamos Vamos Argentina”. En ese momento me largue a llorar como un niño recostándose sobre el hombro de María, ya no pude aguantar la tensión.
Tuve toda la contra del mundo. Todas las que uno pudiera tener, y ahí estaba el primer festival Argentino con un colorido increíble y con una concurrencia que parecía un partido de River y Boca.
Univision vino a grabar. “Señores estamos en el primer festival Argentino en Miami”, ustedes no pueden creer las colas para la parrillada”, y la cámara seguía a la gente que mientras hacia la cola disfrutaba de la música. Pase por la parrilla al terminar. Lito Quiroga estaba con dinero que no sabía dónde ponerlo. Me vino a abrazar. “Me salvastes hermano”.
No le pregunte cuanto vendió, pero sé que el de los chorizos, Mr Tango, no daba abasto y tuvo que hacer varios viajes para que Lito no se quede sin chorizos. Al otro día a la cerveza Quilmes y los chorizos de Mr Tango, lo estaban pidiendo por todos los mercados latinos. Hubo gente de otros países en el festival.
El cónsul… Lo mandé a buscar con Raul y llego a las 6.30. Había unas 10.000 personas, la mayoría jóvenes. Entra el limo por detrás, y Raul dejo al cónsul, al secretario de turismo y al embajador por la entrada de atrás. El cónsul dice “Parece que le fue bien Kogan”, no lo putee por respeto. Viene Javier, el animador y dice: El cónsul quiere decirle unas palabras al público”. Nooo dijo el pelotudo. Pero el Embajador accedió.
Javier les dice a la multitud, “Muchachos el embajador, quiere decirle unas palabras”, y como en un partido de fútbol, la gente empezó a gritar “hijo de puta, hijo de puta…”,Javier toma el micrófono y dice, “Muchachos el embajador viene a darles la visa”, y ahí todos gritan,“Embajador, embajador…”, fue un momento de locura.
No dormí esa noche, la alegría que tenía por dentro era indescriptible. Al otro día fui a cubrir lo que faltaba del banco. Los grupos y lo de Maria y Matias lo sacaron de la recaudación. No gané nada, pero la satisfacción nunca me la podrán quitar. Hubo muchas cosas más para contar, pero eso será en mi libro.

