Las elecciones en Cataluña de 2024 han marcado un hito en la dinámica política de la
región, con el Partido Socialista de Cataluña (PSC) liderado por Salvador Illa, logrando
una victoria histórica al obtener 42 escaños y el 27,89% de los votos. Esta victoria ha sido
destacada no solo por ser la primera vez que los socialistas consiguen tanto votos como
escaños en Cataluña, sino también por superar la marca previa establecida por Pasqual
Maragall en 2003.


Illa, quien anteriormente ocupó el cargo de ministro de Sanidad, con su propuesta ha
llevado al PSC a lograr el tercer mejor resultado de su historia en unas elecciones
autonómicas, lo que representa una inclinación del conjunto de votantes hacia opciones
políticas alternativas a las de los últimos años, reflejando una reconfiguración significativa
del panorama político catalán.
La necesidad de negociaciones
A pesar del éxito del PSC, el partido necesita asegurar el apoyo de otras formaciones
políticas de izquierda para alcanzar una mayoría absoluta. Esta situación se vuelve
compleja debido a la fragmentación del voto independentista y la necesidad de negociar
con múltiples grupos, lo que podría generar tensiones y dificultades en el proceso de
formación de gobierno.
Una posible solución es la formación de un tripartito de izquierda con ERC y los
‘comunes’, ya que juntos suman exactamente los 68 diputados que marca la mayoría
absoluta.
La presencia de la ultraderecha en el parlamento catalán
Por otro lado, las elecciones también han evidenciado un crecimiento de la ultraderecha
en Cataluña, con partidos como Vox manteniendo su presencia en el parlamento catalán y
Alianza Catalana, el nuevo partido de ultraderecha, fundado en 2020 en Ripoll, Girona.
Aunque Vox no ha logrado aumentar su número de escaños desde 2021, su entrada en el
parlamento marcó un cambio en el espectro político catalán. Por su parte, Alianza
Catalana, es el primer partido de extrema derecha independentista que ha entrado en el
Parlamento de Cataluña obteniendo dos diputados, uno por la circunscripción de Girona y
otro por la de Lleida. Liderado por Sílvia Orriols, quien también es la alcaldesa de Ripoll,
el partido defiende la independencia unilateral de Cataluña desde una política radical en
contra de la inmigración ilegal y apostando por potenciar con extremismo el sentimiento
nacionalista.
El progresismo en Cataluña
El PSC ha mantenido su enfoque en la igualdad, la justicia social y la protección de los
derechos laborales. En cuanto a la cuestión de la independencia, el PSC ha adoptado una
actitud de diálogo, buscando encontrar soluciones consensuadas, por ejemplo, al
conceder el indulto a los políticos presos y aprobando una ley de amnistía que permitirá
regresar a España a los líderes independentistas que se encuentran en el extranjero.
En este contexto, la mentalidad progresista sigue siendo un pilar fundamental en
Cataluña, manifestándose en el apoyo a políticas de izquierda y la defensa de los
derechos sociales.
CREDITO: NOTA. Bárbara Balbo



