A 10 años de su última exposición, se podrán apreciar 19 obras de uno de los artistas  esenciales de la Argentina. Multipremiado en Europa y nuestro país, vivió muchos años en España y murió en Ezeiza, al poco tiempo de radicarse aquí. Inaugura el 18 de mayo en Roldán José María (Libertad 1033, CABA). Entrada libre y gratuita.

La pipa de Adam
Menina musical
Nuestros señores de la silla
Pintor de invierno

Con el objetivo de preservar el legado de uno de los artistas más influyentes y premiados de la Argentina, se llevará a cabo, del 18 de mayo al 14 de junio, en Roldán José María, la muestra “El universo en un trazo”, que permitirá volver a apreciar, luego de 10 años, la obra de Jorge Ludueña en nuestro país.  

 

La muestra consta de 19 obras, 18 de las cuales están realizadas en óleo y acrílico sobre tela, tabla o corpóreo de madera; habiendo también algunas piezas en técnica mixta y algunas serigrafías. Todas ellas corresponden a la última etapa de su vida y –en su gran mayoría-  constituyen un conjunto de obras en las que venía trabajando al momento de su muerte, cuando volvía a radicarse en Argentina.

 

A través de la muestra se busca, de acuerdo a su esposa y compañera durante los últimos 30 años, Onés Ludueña, “resguardar y preservar el legado del artista”, así como también mantener viva la presencia de su obra en nuestro país, que se había visto, por última vez, en 2013, cuando se realizó una muestra antológica en el Museo Sívori. 

 

Los borrachos, La pipa de Adán, Tanguería, las diferentes naturalezas muertas (El almuerzo, bodegones) y las diferentes Meninas, son solo algunas de las obras que se pueden apreciar en Roldán José María durante parte de mayo y junio.

 

“Sus meninas e infantas, retratos ecuestres, bodegones y guapos toreros dan ganas de tocarlos. La expresión está intacta: la mirada –la emoción– es vívida. Sus flores tienen aromas, las manzanas son jugosas. Ese mundo es dulce y carnoso. Tiene picardía. Como se dice en teatro, tiene duende”, señala la periodista y crítica de arte María Paula Zacharías en el texto curatorial.   

 

Gran parte de los cuadros están pintados en acrílico y óleo, sobre tela y corpóreo de madera, técnica que Ludueña incorporó a través de cursos en la Universidad de Pasadena, Estados Unidos. Allí aprendió cómo se maneja el acrílico en profundidad y la preservación de la obra, lo que permite que la misma pueda mantenerse intacta por 400 años.

 

En los últimos trabajos, que pueden apreciarse en esta muestra, utiliza corpóreos de madera en sus obras, saliéndose de lo bidimensional, e invitando al espectador a introducirse en la propia imagen.

 

Vida para la pintura, final inesperado

 

Jorge Ludueña nació en Buenos Aires en  1927, fue inicialmente autodidacta y más tarde estudió pintura con el maestro Demetrio Urruchúa. También se recibió de médico físico (lo que hoy sería kinesiólogo) y estudió algunos años arquitectura, lo que le aportó una mirada estudiosa y precisa a su obra. Tras obtener importantes reconocimientos y haber realizado exposiciones en diferentes lugares del país, decidió radicarse en 1974 en Madrid.  

 

En el año 1999, después de muchos años de prolífica producción y reconocimientos en Europa, decidió volver a la Argentina, donde asentaría su taller principal, pero falleció de manera inesperada en el aeropuerto de Ezeiza. 

 

Su obra, expuesta en las principales galerías de todo el mundo, forma parte de las colecciones de los museos del Fondo Nacional de las Artes (Argentina), Municipal de Buenos Aires, Argentina; De Arte Moderno de Nueva York (EEUU); De la Asociación Vanviteli, Nápoles, Italia; De Arte Contemporáneo, Madrid, España; De Arte Moderno Ricci Oddi, Italia; Del Dibujo, Castillo de Larres, Sabinánigo; museos Rallye, Uruguay, Chile e Israel, y de las pinacotecas De la Obra Cultural de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Madrid, de Córdoba, de Guadalajara y de Extremadura, España.

 

“Nunca pinto un objeto característico. Mis flores son propias. Una jarra es todas las jarras que he visto en mi vida. Pinto con el modelo de la memoria que se nutre de lo cultural, lo social y lo personal. Todo pasa por mi memoria”, señalaba el propio Ludueña en una entrevista con el crítico Fermín Fèvre.

 

De acuerdo a María Paula Zacharías, “esta muestra permite volver a ver el tiempo de Ludueña atrapado en el plano: sus horas pasadas ante la tela, amorosamente, componiendo plano a plano, línea por línea. El universo que lo habitaba se refleja en el gesto de su trazo. Todo su amor por la pintura”.

 

La muestra se puede visitar, con entrada libre y gratuita, de lunes a viernes, de 11:30 a 19:00 hs., en Roldán José María (Libertad 1033, CABA), del 18 de mayo al 14 de junio.

 

Más info sobre Jorge Ludueña: http://www.xn--jorgeluduea-beb.com.ar/

 

Más info sobre Roldán José María:  www.roldanjosemaria.com.ar