Tenemos la oportunidad de hacer realidad esa manda constitucional de la autonomía plena, para que todos los Municipios de la Provincia desarrollen su Plan de Gobierno, que votó la gente, los que son dueños del poder real, los vecinos de cada pueblo.

Para avanzar en un régimen justo, equitativo y federal de la distribución de los recursos, no hace falta reformar la Constitución. Lo que hace falta es voluntad política, y plasmarla en tratar este proyecto que beneficiará a todos los habitantes de la provincia


