Con el marco imponente de una enorme bandera argentina y las tribunas del estadio Mary Terán repletas de familias, Jorge Macri presidió el egreso de los 1.022 policías que se suman para garantizar la seguridad en las calles. “En esta Ciudad, el vale todo ya se terminó”, sostuvo el Jefe de Gobierno ante más de 15 mil personas.




“Los porteños se sienten muy orgullosos de la Policía que tienen. Cuentan con nuestra confianza para lograr lo más importante: proteger a cada uno de los porteños y a quienes nos visitan. Y esa elección de vida tiene todo mi respaldo y apoyo político, que nunca les va a faltar. Siempre vamos a estar cuidando a los que nos cuidan. Los necesito para que juntos defendamos lo más valioso que tiene esta Ciudad: la vida, la libertad, la seguridad y la propiedad privada de todos los porteños”, dijo Jorge Macri en el egreso de la promoción 14ª en el estadio Mary Terán, de Villa Soldati.
La Policía de la Ciudad cuenta hoy con más de 28 mil efectivos y en el marco del Plan Integral de Seguridad logró bajar el delito en el territorio porteño a los niveles más bajos de su historia, tanto en robos como homicidios.
De los 7.600 oficiales que salieron a la calle en esta gestión, 5.269 fueron cadetes que terminaron el Curso de Formación Inicial para Aspirante a Oficial de la Policía de la Ciudad en el Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP). Y los otros 2.339 son egresados de los cursos NICE, integrados por quienes tienen experiencia en otras fuerzas armadas o de seguridad: a lo largo de 240 horas cátedra se les da formación física, técnica, legal y táctica en el ISSP para cumplir funciones en la Policía de la Ciudad.
“La regla con la que ustedes deben actuar es clara: tolerancia cero con el delito. La ley y el orden rigen en cada metro cuadrado de esta Ciudad. Acá no hay excepciones, nadie está por encima de la ley”, agregó Jorge Macri, y recordó a los policías caídos en el cumplimiento del deber.
El Jefe de Gobierno estuvo acompañado por su esposa, la periodista María Belén Ludueña; el jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny; el ministro de Seguridad, Horacio Giménez, y el secretario del área, Maximiliano Piñeiro. También, por el ministro de Justicia, Gabino Tapia; el fiscal General de la Ciudad y director del ISSP, Martín López Zabaleta; los legisladores porteños Silvia Lopennato y Waldo Wolff, jueces del Tribunal Superior de Justicia, funcionarios, y la cúpula de la Policía y Bomberos.
Los cadetes cursan dos años y se reciben de “Técnico Superior en Seguridad Pública”. En el primer tramo tienen clases regulares, teóricas y prácticas, sumado a un año de internación. Los últimos seis meses están diagramados para que comiencen a ejercer la profesión, mientras cumplen con los últimos módulos de la Tecnicatura.
Durante esta gestión se sumaron además más de 400 patrulleros, camionetas, motos y cuatriciclos, unidades de traslados de detenidos y 200 bicicletas para las comisarías. También se adquirieron 7 mil nuevos chalecos antibalas con sistema de geolocalización para el rastreo de los efectivos en tiempo real y más 600 armas de baja letalidad Taser y Byrna.
En simultáneo, el Gobierno porteño ya devolvió a sus dueños más de 880 propiedades usurpadas que en muchos casos eran aguantaderos de delincuentes y focos de inseguridad en Constitución, Balvanera, San Telmo, La Boca, Almagro y Palermo, entre otros barrios. Y se liberaron 68 kilómetros lineales ocupados por manteros en parques, plazas y zonas comerciales de Once, Flores, Liniers, Retiro, Constitución y Parque Patricios que perjudicaban a feriantes y comerciantes.
“Hay dos modelos en juego: el de una Ciudad donde la ley se cumple y el orden se respeta, o el desgobierno que reina en otros lados, por ejemplo donde muchos de ustedes viven y la ley la imponen los delincuentes. Los que creen que vamos a condenar a los porteños a convivir con lo peor del conurbano se equivocan. En esta Ciudad, el vale todo ya hace un tiempo que se terminó. Los porteños de bien saben que estamos de su lado. Los únicos que tienen que tener miedo en la Ciudad son los delincuentes”, completó el Jefe de Gobierno y cerró el acto con un «Viva la patria».
Mientras, continúan los grandes operativos de saturación en los barrios, como el despliegue relámpago conocido como Operación Muro que blinda los accesos de la Ciudad a lo largo de todo el límite con la provincia de Buenos Aires; la Operación Tormenta Negra, que movilizó a más de 1.500 efectivos simultáneamente en 15 villas; y Marea Azul, con 1.100 efectivos distribuidos al mismo tiempo en las horas de mayor circulación en centros de trasbordo, estaciones de subte y autopistas.

