La foto que dará la vuelta al mundo, la que Lionel Messi tanto tiempo esperó, y que llegó en su quinto y último Mundial, tiene una particularidad: antes de recibir la Copa del Mundo en sus manos, el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, le puso una especie de capa o batín semitransparente tradicional de Qatar al mejor jugador del mundo y la imagen quedará grabada para la historia.







