Ayer, durante todo el día, la Ciudad junto a los espacios y gestores culturales independientes del Abasto, celebraron la cuarta  edición de la Fiesta Abasto. Se trató de un festejo cultural, artístico y gastronómico en las calles de la zona, que se convirtieron en escenario a cielo abierto con múltiples propuestas para toda la familia. Hubo danza, teatro, shows infantiles, conciertos de folklore, milongas, sabores del mundo, talleres, muestras de arte gráfico, y mucho más.

 

El domingo 27 de noviembre, más de
20 mil personas se acercaron a disfrutar de la Fiesta Abasto Primavera. Se trató de la cuarta
edición de esta fiesta cultural que organiza el Ministerio de Cultura de la Ciudad a través de
su programa Abasto Barrio Cultural, en las calles de la zona.
Allí, distintos espacios independientes seleccionados a través de una convocatoria,
ofrecieron propuestas artísticas gratuitas para toda la familia, distribuidas en tres escenarios
y una pista de baile al aire libre. Además hubo espectáculos itinerantes en el corredor
Agüero / Zelaya y un Patio Gastronómico gestionado en conjunto con las colectividades del
barrio y BA Capital Gastronómica, donde se pudo disfrutar de los mejores sabores y
tradiciones culinarias.
Abasto es una zona reconocida por su amplia oferta cultural que el Ministerio de Cultura de
la Ciudad trabaja para potenciar en conjunto con sus referentes, con el objetivo de seguir
construyendo colectiva y participativamente la identidad de la zona. En este sentido, el
evento propone, en cada estación del año, una programación cargada de espectáculos de
danza, teatro, música, además de gastronomía y actividades para toda la familia.
Tal como sucedió en su primera edición en 2021, y luego en las ediciones de verano -con un
público de más de 13 mil personas- e invierno -con la presencia de más de 12 mil vecinos y
vecinas- de 2022, el Abasto celebró la primavera con una jornada de propuestas libres y
gratuitas para toda la familia, coproducidas con los espacios culturales independientes del
barrio de Abasto, que fueron seleccionados a través de la convocatoria Fiesta Abasto 2022
llevada a cabo por la Ciudad.
Asimismo, la Dirección General de Enseñanza Artística (DGEART) presentó conciertos
protagonizados por artistas formados en los Conservatorios Manuel de Falla y Astor
Piazzolla, institutos de formación públicos que están en el barrio.
También se sumó la Dirección General de Colectividades con propuestas artísticas y
gastronómicas, con la participación de las comunidades más representativas del barrio. Los
vecinos y turistas pudieron disfrutar de espectáculos de las comunidades peruana,
venezolana, senegalesa y judía. Y estuvo presente la Estación Migrante, un espacio para
asesorar a personas migrantes sobre trámites migratorios y el acceso a derechos en la
ciudad.
Los espectáculos estuvieron divididos en tres escenarios: en las Escalinatas del shopping
Abasto (Agüero y Guardia Vieja), en la intersección de las calles Zelaya y Jean Jaures y en la
intersección de las calles Agüero y Humahuaca. La pista de baile estuvo ubicada en Zelaya
entre Agüero y Anchorena. El evento contó además con un circuito peatonal que fue a lo
largo de la calle Agüero entre Corrientes y Zelaya; y en Zelaya entre Agüero y Jean Jaures.

Fiesta Abasto ofreció propuestas destacadas como la del Dúo Herederos; que con guitarra,
bombo, voces, bandoneón, bajo y percusión presentaron un show de folklore para bailar y
compartir en familia. En el Escenario Humahuaca, los más chicos pudieron disfrutar de
Cabrona Varieté, un espectáculo que fusionó teatro, improvisación, clown, música,
videoarte y poesía. Llegada la tarde, en el mismo escenario se presentó Lo ves o no lo ves,
un homenaje musical a María Elena Walsh que sumergió a los más chicos en un universo de
ficción dónde, con humor e inocencia, fueron invitados a navegar en la imaginación de
canción en canción.
La banda Mabel Cumbia, que reivindica el lugar de las mujeres como artistas y cumbieras,
hizo bailar a vecinos y vecinas con grandes éxitos de la cumbia abordados desde una mezcla
de ritmos tropicales. Al anochecer, el público pudo disfrutar de una performance visceral y
teatral en vivo, del músico Nahuel Briones en el Escenario Zelaya. Y en las Escalinatas del
Abasto, el pionero del drill argentino, rapero y freestyler Lucho SSJ, junto a los músicos Dan
Hakim y Manu Del Río formados en en los Conservatorios Manuel de Falla y Astor Piazzolla,
presentaron un show urbano que hizo vibrar a todo el barrio.
Por su parte, Laura Molinas y Magalí Juares presentaron Ciudadanas: un espectáculo que
resonará también en la octava luna del Festival de Cosquín 2023. Las artistas de gran
trayectoria individual fusionaron aquí sus talentos, en un nuevo formato en el que
imprimieron un sello propio en los clásicos de nuestro repertorio popular.
En la Pista de baile, ubicada en Zelaya entre Agüero y Anchorena, hubo Rumbas Flamencas
para Todos: un taller de danza flamenca presentado por Mediterránea Café Teatro, que
invitó a aprender los movimientos coreográficos y rítmicos de la Rumba. También hubo una
Milonga Inclusiva presentada por el Centro Cultural Macedonia, donde el público y los
participantes regulares de esta milonga -que se lleva a cabo los primeros sábados de cada
mes en el CC Macedonia-, formaron parejas de baile. Al mismo tiempo hubo performances y
música. La Casona Cultural Humahuaca presentó Bicicleta Arte, un taller que invitó a las
infancias a adentrarse a la mecánica de las bicicletas para realizar reparaciones trabajando
en equipo y en dinámica interactiva. Mientras que el Espacio Moebius presentó Diario de
Fiesta en el Corredor Agüero: una muestra de arte gráfico en la cual las historietistas China
Ocho y Flor Pernicone, registraron la Fiesta Abasto a través del dibujo.
“El Abasto es un barrio reconocido por su vasta y rica oferta cultural. Por eso, continuamos
trabajando para potenciar este polo del arte y la cultura a partir de un vínculo contínuo con
los referentes de la zona, a quienes les facilitamos herramientas para que puedan llevar
adelante sus propuestas. También, avanzamos con proyectos para mejorar el espacio público
y conectar la oferta cultural de Abasto, entendiendo a la cultura como motor de desarrollo y
de integración”, detalló el ministro de Cultura de la Ciudad, Enrique Avogadro.

Sobre Abasto Barrio Cultural
En septiembre de este año la Ciudad de Buenos Aires fue distinguida, a través del Ministerio
de Cultura, por su programa Abasto Barrio Cultural. El Premio Internacional CGLU – Ciudad
de México – Cultura 21 fue otorgado por Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU) en la
categoría Ciudad/Gobierno Local o Regional, en el marco de la Conferencia Mundial de la
UNESCO sobre Políticas Culturales y Desarrollo Sostenible -Mondiacult 2022- que se está
llevando adelante en la ciudad de México. Abasto Barrio Cultural tiene como objetivo
potenciar el trabajo de los espacios culturales independientes del barrio.
La Ciudad de Buenos Aires viene trabajando en proyectos culturales que atienden a la
valoración de las identidades locales y al fortalecimiento de las expresiones culturales
independientes como modo de garantizar el acceso y la participación en la vida cultural.
La zona de Buenos Aires llamada Barrio Abasto concentra la mayor cantidad de espacios
culturales independientes de la ciudad a la vez que incluye una gran cantidad de expresiones
identitarias multiculturales de escala local y metropolitana. Es un barrio que históricamente
desarrolla actividades en torno al tango y las milongas, elementos identitarios
profundamente porteños, además de nuclear muchísimos espacios culturales
independientes con oferta en cartelera, talleres, cursos y propuestas gastronómicas para
sostenerse económicamente.
Estas características son la semilla de un proyecto que tiene como objetivo impactar en el
desarrollo de las dinámicas urbanas y nuevos usos del espacio público porque se basa en el
derecho de los ciudadanos y de los actores culturales a acceder de manera equitativa a una
oferta cultural múltiple y de calidad, a expresar con libertad plena las distintas
manifestaciones artísticas y la propia identidad cultural, y a participar en el diseño y la
evaluación de las políticas en el marco de una democracia cultural mediante el trabajo
colaborativo.
Así, las mejoras en el espacio público, junto con un modelo de gestión participativo entre
múltiples actores, como gobierno, espacios culturales, organizaciones barriales y empresas,
buscan fortalecer la integración social-barrial, con la cultura como protagonista y motor del
desarrollo.
Actualmente la Ciudad realiza mejoras en el espacio público para conectar el eje norte-sur
del barrio de manera segura (entre ellas iluminación, ensanchamiento de veredas, arbolado,
señalética y obras de arte público). A su vez, se impulsó una agenda de programación
público-privada, atrayendo nuevos visitantes al barrio.

Las propuestas de obras en el espacio público mejoran la calidad y caminabilidad del mismo,
lo que permite que los vecinos se vean atraídos a permanecer en el barrio y diversificar su
consumo cultural en el barrio. Al mismo tiempo, se espera que esto atraiga nuevos públicos
a consumir su oferta cultural, promoviendo el desarrollo de actividades comerciales
complementarias como la gastronomía y la indumentaria.
“Desde Abasto Barrio Cultural se trabajó mucho para potenciar la cultura del lugar. A partir
de una serie de reuniones con sus referentes y de un vínculo continuo, identificamos qué
herramientas necesitaban para llevar adelante sus proyectos y trabajamos también en
mejoras del espacio público para transformar la zona en un gran escenario a cielo abierto”,
detalló Avogadro.