Una excelente ocasión para reflexionar sobre el impacto del ser humano en el planeta Por Martín Galli, socio fundador de “El Salvaje, Chacras Marítimas” Todos los 27 de septiembre la conciencia ambiental celebra su día en Argentina y cada año se presenta una buena oportunidad para reflexionar acerca de la conexión que las personas
tenemos con la naturaleza. Cuidar y proteger el medio ambiente significa también poder
conocer cuáles son sus amenazas y las mejores maneras y formas para impedir sus
avances.
Martín Galli

No hay dudas que en tiempos de cambios climáticos y condiciones ambientales que varían,
y desmejoran a cada paso, se hace indispensable que tomemos conciencia y aportemos
nuestro granito de arena en ese sentido. Ahora mismo podemos visualizar estas
contingencias en los incendios que afectaron el año pasado a Corrientes y en los últimos
meses con el fuego forestal en distritos como Buenos Aires, Catamarca, Salta, Jujuy, San
Luis, Córdoba, Entre Ríos y San Juan.
Mientras se deslindan responsabilidades y se discuten soluciones, lo cierto es que día a día
la flora y la fauna autóctona sufren devastadoras consecuencias. Por lo tanto, debemos
tomar conciencia que el cuidado del medio ambiente es una tarea de todos, y cada uno de
los ciudadanos puede y debe colaborar.
Sólo hay que “ponerse la camiseta de la naturaleza”, adoptando nuevas costumbres y
concientizar sobre los impactos del ser humano en el medio ambiente para que las
próximas generaciones adopten desde pequeños la protección de los recursos naturales
como un bien social. Debemos esforzarnos para entender que en la vida cotidiana podemos
a diario elegir opciones que nos acerquen más hacia esas conductas deseadas.
Con esa premisa trabajamos a diario para priorizar la conservación de la flora, fauna y el
agua, cuidando la armonía entre la intervención humana y la preservación del escenario
natural original. Desde la creación de “El Salvaje, Chacras Marítimas”, desarrollamos el
primer proyecto sustentable de la costa argentina, comprometidos con una política de
sustentabilidad de bajísima densidad poblacional y demostrando que la protección y el
cuidado de la naturaleza no son enemigos de la rentabilidad.
Sabemos que existe un delicado contrapeso entre el entorno y el hombre, y que nuestros
actos generan graves consecuencias al mundo en el que vivimos. Es indispensable que
todos tomemos conciencia.