Desde las 11 de este martes, el gobernador bonaerense Axel Kicillof se encuentra reunido con los intendentes de la Costa Atlántica para analizar la situación sanitaria en las localidades turísticas, así como los mecanismos de control y prevención ante el incremento de los casos de coronavirus en las últimas semanas.

La reunión con los jefes comunales se lleva adelante en el Centro Cultural San Bernardo, del Partido de La Costa. Participan de manera presencial los intendentes Sebastián Ianatuony (General Alvarado), José Rodríguez Ponte (General Lavalle), Carlos Santoro (General Madariaga), Juan Manuel Álvarez (General Paz), Guillermo Montenegro (Mar del Plata), Cristian Cardozo (Partido de la Costa), José Paredi (Mar Chiquita), Alejandro Dichiara (Monte Hermoso), Martín Yeza (Pinamar), Sergio Bordoni (Tornquist), Carlos Sánchez (Tres Arroyos) y Gustavo Barrera (Villa Gesell).

Después del encuentro, el Gobernador brindará una conferencia de prensa con detalles sobre la situación epidemiológica y las medidas acordadas. En las últimas horas, el ministro de Salud bonaerense Daniel Gollan alertó sobre “un relajamiento fuerte en las conductas de cuidado, especialmente en los sectores juveniles”, anticipando que “está en consideración la posibilidad de un toque de queda o restricción por horarios”, lo que constituye uno de los temas centrales que se analiza en la reunión con los intendentes.

El jefe de Gabinete del Ministerio de Salud provincial Salvador Giorgi también reconoció que se está evaluando “volver a fases más restrictivas”: “El sistema de fases sigue vigente en la provincia. Aquellos municipios que tengan aumento de casos, volverán a fases más restrictivas. Eso se está evaluando en esta semana”. Y añadió: “Estamos evaluando un toque de queda después de las 22 para restringir la noche a los jóvenes. Es una posibilidad, pero no la única; es una de las tantas que tenemos para frenar el aumento de casos”.

Desde la administración Kicillof aclararon que si bien la medida “está en agenda”, todavía “no se evalúan cierres en el corto plazo”. En una primera instancia se avanzaría con mayores controles en los medios de transporte, con una limitación en la cantidad de personas permitidas en distintas situaciones y con una posible limitación en los horarios habilitados para la realización de actividades públicas.