Más allá de los clásicos paseos por pueblos
rurales, que están colmados de encantos y
misterios, existen rincones que despiertan los
sentidos e invitan al silencio y la contemplación.

También a vivir un momento en familia y
descubrir distintas especies de flora y fauna.
El ejemplo de esto es la Laguna de Ratto,
ubicada casi en el corazón de Roque Pérez, a
tan sólo 135 kilómetros de Capital Federal.
Aunque a todo el que llega hasta allí le
asombre esta idea de conjugar lo urbano con lo
natural, los roqueperenses lo han logrado y las
especies también. Usted se preguntará:
¿Cómo?. Ellos lo llaman respetuo mutuo de
especies.
El amanecer invita cada mañana a numerosas
cantidades de aves a lucir su plumaje, mientras
que el sonido de los pájaros toma
protagonismo, haciendo de esta conjunción una
danza plena de naturaleza. Este pequeño y
gran refugio les permitirá a los visitantes,
llevarse una postal única del sol asomando por
la laguna y pintando con colores este tesoro en
plena ciudad.
Hacer un descanso
Cuesta hasta pensar en un lugar de este estilo,
enclavado en el medio de la ciudad, con un
gran monte, acompañado de bancos y mesas
que invitan a compartir un momento de charlas
y mates. Con la posibilidad, además, de cruzar
una calle y comprar lo que el visitante desee
para refrescarse o simplemente para pasar la
tarde.
Roque Pérez tiene ese privilegio y la posibilidad
de conjugar la ciudad con campo en un espacio
distinto y digno de conocer.
Refugio de flora y fauna silvestre
En este predio y lindantes se originó la
formación del pueblo de Roque Pérez allá por
el 1889 con la construcción de viviendas en
tierras pertenecientes al Dr. Eulogio del
Mármol, quien formalizó la donación de 147
hectáreas a la Municipalidad de Saladillo en
1908. Aquí se dio entonces uno de los
primeros trazados urbanos locales con frente a
la Calle Bartolomé Mitre y la inclusión de la
Escuela Primaria N° 2. Originándose así la
formación del barrio más antiguo de la
localidad. Recordemos que Roque Pérez
alcanzó su autonomía en 1913.
Hacia finales del Siglo XIX, principios del S. XX,
la propiedad de la Familia Ratto pasó a ser una
de las más reconocidas de la comunidad. Una
gran extensión de tierras que comprendió una
fábrica de ladrillos, cuyas cavas dieron origen a
la popular “laguna”; una empresa funeraria con
carruajes de época, y la posterior instalación de
una Sala de Partos dentro de la casa de
familia, le valieron fama y reconocimiento.
Recuperación de Espacios
En junio de 2019 el Municipio de Roque Pérez
recuperó este espacio natural, reincorporándolo
a la vida social como lugar de preservación y
esparcimiento respetuoso. Allí conviven más de
70 especies de aves de monte y laguna; un
único mamífero: el coipo, sí como decenas de
especies de árboles, arbustos y plantas
acuáticas que purifican el aire del lugar.
El Refugio puede visitarse de forma respetuosa
y se realizan visitas guiadas programadas con
instituciones educativas y todo aquel que lo
requiera. Al igual que avistaje de aves. El
espacio además cuenta con el
acompañamiento de los Guardianes Verdes
como agentes de divulgación y preservación
del lugar. Se trata de los alumnos de la Escuela
Nro.2 que tiene como tarea divulgar el cuidado
del medioambiente y del lugar. También dar
charlas y ofrecer visitas a los interesados.



