Por Silvana Pacheco, licenciada en Estudios Orientales y directora de Kalyaan
Buenos Aires
Si meditar en tiempos y situaciones “normales” es beneficioso, en días en los cuales
nos toca transitar el aislamiento preventivo para evitar los contagios y la
propagación del coronavirus, lo es aún mucho más.

Muchas de las personas que meditan desde antes de empezar la cuarentena cuentan
con más herramientas para poder sobrellevarla de manera saludable. Pero para
aquellos que aún no intentaron introducirse en esta práctica, permítanme
recomendarles que lo hagan, ahora más que nunca. No se necesita ser un monje de
algún templo de oriente ni tampoco tener experiencia para comenzar a meditar: con
tener ganas de sentirse mejor, perseverancia, paciencia y un poco de tiempo, ya
estarán en condiciones de intentarlo.
Durante estas semanas nuestra rutina cambió, y de la misma manera lo hicieron
nuestros pensamientos, emociones, problemas, preocupaciones, etc. Algunas de las
sensaciones más recurrentes son la angustia, la ansiedad, el estrés y la falta de
sueño. Con la meditación buscamos generar una disciplina en nuestra mente para
poder manejarla y direccionarla hacia lo que necesitamos ¿Cómo? Concentrándonos
y contemplando nuestra respiración, nuestro cuerpo y sus sutilezas, entre otras
acciones.
La meditación es una técnica beneficiosa para fomentar el autoconocimiento, de
manera tal de poder identificar con mayor claridad nuestras emociones y tener un
registro corporal más consciente. Trae nuestra mente al presente y nos introduce en
un estado de concentración, proporcionando quietud y eliminando el flujo de
pensamientos negativos.
Al atardecer o antes de ir a dormir es muy recomendable meditar un rato, ya que al
entrar en un estado de quietud y concentración, nuestra frecuencia cardíaca
disminuye y nos proporciona una relajación profunda, lo que nos permitirá conciliar
el sueño de una manera más fácil.
En lo que refiere a las tareas laborales, de estudio u otras que requieran
concentración, con meditar una media hora antes de encarar dichas tareas verán
que les resulta más sencillo focalizarse, concentrarse y resolver de a uno los temas.
Cuando nos sentimos angustiados, saturados, tristes o con otras sensaciones
negativas, también ayuda meditar un rato: al focalizarnos en nosotros, en nuestra
respiración de una manera consciente, en el aquí y en el ahora, permitiremos que
nuestras energías se renueven más fácilmente y podremos ir reconociendo y
eliminando de a poco los sentimientos nocivos.
Un ejercicio sencillo de meditación para practicar a diario (15 a 30 minutos)
1) Elegir un espacio del hogar en el cual puedan estar solos, tranquilos y con el
menor ruido posible.
2) Apagar celulares, televisores y todo dispositivo que pueda distraerlos.
3) Elegir un almohadón pequeño, almohada, colchoneta, silla o lo que se tenga a
mano para estar cómodo. Sentarse allí, de manera cómoda, manteniendo la espalda
bien recta sin apoyarse en ningún lado.
3) Una vez que te sientan cómodos, cierren los ojos y empicen a respirar
profundamente por la nariz: tanto la inhalación como la exhalación deben ser
naturales, sin forzarlas ya que objetivo de esta primera etapa es agudizar el estado
de concentración en un área determinada.
4) Focalizarse en esa entrada y salida de aire, relajándose y reposando la consciencia
en el flujo del aire y sintiendo cómo ingresa y cómo va pasando el aire de un lugar a
otro hasta ser expulsado por la nariz. Es fundamental concentrarse en la respiración,
y si aparece algún pensamiento que desvíe nuestra atención, direccionar nuestra
consciencia nuevamente hacia el ejercicio.
5)Comiencen a realizar una suerte de escenaeo corporal, empezando a reconocer los
puntos de apoyo del cuerpo y su peso, y recorran con la consciencia su cuerpo
intentando identificar cada parte del mismo: pelo, frente, ojos, nariz, boca y cuello.
6) Cuando sientan que están tranquilos, que han logrado llegar a un estado de paz y
que pudieron concentrarse real y únicamente en el ejercicio, pueden ir cortando
lentamente y ahí sí encarar la actividad que tenían pensado realizar, ya sea dormir,
trabajar, estudiar o simplemente no hacer nada.
Para más información, dudas, consultas u obtener clases guiadas sin cargo, seguir
en Instagram a @kalyaanbsas y en Facebook a @kalyaanbsas

