Marcelo Orfila, Presidente de Trenes Argentinos
Operaciones, participó del Ciclo de Conferencias organizado por el Rotary Club de Buenos
Aires con la coordinación de Clara Mariño.




El orador comenzó su discurso explicando que Trenes Argentinos Operaciones es la empresa
del Estado Nacional más grande en dotación de personal y transporta a un millón y medio de
personas por día hábil.
Resaltó la importancia de “nuestra gente”. Se propusieron recuperar a la gente, “trabajar la
cabeza de la gente”, transmitiéndoles el rol de cada uno en hacia dónde se quiere ir. Es así que
le explicaron a los cuatro gremios que son “los dueños de la gente” y que ellos deben defender
a los trabajadores, no a los no trabajadores. Fijaron una agenda y modernizaron los convenios
colectivos que tenían 40 años de antigüedad: 100 funciones, 8 categorías y 6 horas de trabajo,
con reducción de horas extras y se comprimió la dotación de 25.500 a 22.000 empleados.
A su vez, resaltó la importancia del cambio cultural. Se pasó de ser una empresa que “moviliza
trenes” a una empresa de viaje de pasajeros, donde la transformación incluye seguridad (se
redujo 60% el delito), higiene (se acondicionaron los baños) e iluminación. En este sentido,
destacó cinco principios clave de la compañía: profesionalismo, trabajo en equipo, honestidad,
comunicación y ejemplaridad pública.
Sobre la gestión anterior indicó que se encontró con la infraestructura deteriorada y falta de
gestión. Sobre esta última, explicó que no tenían sistema, no se sabía cuánto se debía a los
proveedores. Actualmente cuenta con sistema SAP y “la caja política de esto va a costar
mucho más”. Hoy las licitaciones se publican en internet y no se dividen entre tres compañías.
También se encontraron con talleres sin herramientas, personal no capacitado y trenes chinos
que no servían. Hoy 90% de los talleres están en funcionamiento, el personal cuenta con nivel
profesional, los mejores ferroviarios trabajan en Trenes Argentinos Operaciones. Todo esto fue
posible gracias a las modificaciones del convenio colectivo.
Señaló que las tragedias fueron por falta de inversión y gerenciamiento. “Mi gran miedo era
que tengamos un accidente con los trenes”. Por lo cual, trabajó para dar vuelta la historia
ferroviaria y cambiarle la vida a la gente que viaja en tren. Se hicieron planes de larga
duración: “Es necesario un plan nacional ferroviario”, “un plan de inversión, separado de la
política”. “No se debe discutir cada cuatro años que hacer con los trenes” ya que “cada año
que no se invierte son tres años para recuperarlo”.
Asimismo, comentó que antes los empleados no usaban uniforme porque eran agredidos por
los pasajeros por el mal servicio. Hoy hay 92% de aceptación, 90% de puntualidad de los
trenes. “La gente no se preocupa si el tren sale o no sale”.
Frente a la pregunta de Clara Mariño sobre la carga por tren, destacó que es necesario que
aumente. En Argentina implica solo el 5% del transporte de carga, cuando en Rusia alcanza el
92%.
Respecto a qué haría si lo invitan a quedarse, expresó: “me quedo cuando conozco y creo en el
timonel del barco”. Sus condiciones son invertir y que la política quede por fuera. Es menester
un transporte público de calidad que simplifique la vida de la gente.
Por último, destacó que es feliz de haber participado en esta transformación.

