La exposición Desmaleza presenta obras de su producción más reciente de dibujos, pinturas e instalaciones.

En esta serie Mónica Rojas trabaja una dimensión que propicia la interacción de materiales que a través de la búsqueda de distintos escenarios, me favorece la construcción de realidades desde lo imaginario a lo documental. Viene desarrollando este proyecto desde el año 2015 enfocado a la pintura de gran formato y dibujos en papel y tela. Para su realización utilicé material fotográfico de varias regiones del país. La temática de mi trabajo es resaltar la grave problemática ambiental, que abarca desde el desmonte, hasta las inundaciones. Muchas veces pasamos por alto estos problemas, ya que se suman a otros ítems ambientales. Muchas provincias y sus regiones son muy castigadas volviéndose vulnerables y arrasando la vida vegetal, degradando recursos y el ambiente natural produciendo gran daño.
Eduardo Stupia escribió sobre esta serie:
Un relámpago silencioso de luz lacerante parece inmovilizar el instante para revelar la palpitante existencia secreta de una foresta abisal, hundida y al acecho en la espesa profundidad ilusoria de un arquetípico estanque. Es la primera, magnética impresión que causan los misteriosos dibujos de Mónica Rojas, un crepitar de orgánicas vibraciones texturadas que se agrupan en miríadas de líquenes óseos, y refulgen como luciérnagas en una ilimitada caja nocturnal de recóndita negrura placentaria.
Quizás sean alusiones retóricas a un universo mixto, eventualmente natural, mineral, vegetal: un dejo de yacimiento arqueológico incrustado en las capas más ocluidas de la conciencia; quizás se trata simplemente de los incontables embelecos ópticos surgidos del devenir autónomo de una línea que, en hedonista tautología, sólo registra eso que únicamente puede ser nombrado en líneas y sin palabras; quizás sean versiones antojadizas de un hipotético vergel, cámara de resonancia para una melancólica antología de plumajes botánicos, espumas rocosas, cardúmenes abstractos investidos de orquestales fungosidades .
La artista entreteje las minuciosas erupciones y encajes de estas cavernosas estructuras con un inmaculado equilibrio de las proporciones, entrelazamientos y evoluciones de sus millonésimos trazos, y es capaz de hacerlo con la misma, virtuosa integridad técnica sobre superficies que, aunque afines, son esencialmente disímiles como el papel, el lienzo y la lona. La infatigable soltura y el hermético lirismo que emanan de sus dibujos suman sutileza y fluidez a la eficacia de un sistema de dimensiones casi operísticas, con una Mónica Rojas convertida en la cronista gráfica de la expedición unipersonal a un imposible planeta subacuático, reconstruido en la ornamental ficción de sus fabulosos dioramas.

